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Reflexiones sobre el fallo de la Corte Suprema
“Sólo declaró inconstitucional un artículo que indica que un delegado debe estar afiliado a un sindicato con personería gremial". Asimismo, agregó que: “dicha sentencia tendrá consecuencias imprevisibles" al señalar que “dejará sin protección a los delegados que se presenten fuera de la estructura de la personería gremial". Además señaló que cualquier trabajador "puede afiliarse, desafiliarse o nunca afiliarse a un sindicato, como lo indica el artículo 4 de la ley" y expresó que la CGT “prioriza la unidad de acción".
Sin dejar de reconocer cierta precisión de tales declaraciones, me pregunto: ¿La CGT no previó que este reconocimiento podía llegar algún día; más aún, cuando hay normas internacionales de rango constitucional que así lo imponían?.
Incluso, si tanto prioriza la CGT “la unidad de acción” cómo pudo permanecer ajena al reclamo de la gran masa de trabajadores de democratizar los sindicatos adheridos a la Central Obrera evitando que los “viejos jerárcas” (léase Lorenzo Miguel, Ubaldini, Triaca, Baldassini, Daer, Cassia, Zafora, etc) continuaran parapetados en sus cargos engrosando desproporcinadamente sus patrimonios y descuidando –cuando no, entregando- a sus compañeros.
Indudablemente que este fallo es trascendente pues, obligará a un replanteo del modelo sindical. Vale decir, los trabajadores que deseen representar a sus compañeros no deberán necesariamente estar afiliados a la estructura monopólica, autocrática y entregadora de ciertos sindicatos con reconocimiento legal (normalmente adheridos a la CGT) para gozar de las garantías constitucionales devenidas de la libertad Sindical.
Eso sí, también este fallo implicará que los dirigentes de la CTA deban estar a la altura de las circunstancias. No por haber logrado este ansiado pronunciamiento cesan las batallas. No pueden permitirse caer en el “aburguesamiento” histórico de la clase obrera argentina cuando llega a un puesto dirigente pues ello, traerá aparejado un proceso aggiornado de explotación aún más feroz que el acontecido en la década del 90.
